La tifoidea aviar ha sido confirmada nuevamente en Chile luego de diez años sin reportes oficiales, según información publicada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH).
La tifoidea aviar se caracteriza por causar depresión, falta de apetito, diarrea y aumento de la mortalidad. Su control es complejo, ya que los animales que logran recuperarse pueden convertirse en portadores crónicos, representando un riesgo continuo para la sanidad avícola.
De acuerdo con el reporte, el nuevo brote se detectó en la región de Ñuble, en una granja avícola donde se observaron signos clínicos compatibles con la enfermedad. Tras las pruebas de laboratorio, se confirmó la presencia de Salmonella Gallinarum, reintroduciendo una patología que Chile había logrado erradicar hace aproximadamente una década.
La reaparición de esta enfermedad pone de manifiesto la importancia de mantener una vigilancia epidemiológica activa y programas de bioseguridad estrictos, incluso en países con sólidos antecedentes sanitarios. La WOAH destacó que las autoridades chilenas implementaron de inmediato las medidas de contención y sacrificio sanitario necesarias para evitar la diseminación del brote.
Expertos del sector resaltan que la tifoidea aviar, aunque no representa un riesgo para la salud humana, puede tener importantes consecuencias económicas para la industria, debido a las pérdidas productivas, restricciones comerciales y los costos asociados al control y erradicación.
La industria avícola latinoamericana sigue atenta a la evolución de este caso, recordando la necesidad de fortalecer los programas de monitoreo, la capacitación técnica del personal y la cooperación regional para mantener el estatus sanitario del continente.