Chile autosuspende exportaciones avícolas tras primer caso de influenza aviar en granja comercial

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile anunció la autosuspensión de la certificación de exportaciones avícolas, luego de confirmarse un caso positivo de influenza aviar en una granja comercial de aves de postura ubicado en la Región Metropolitana.

La medida, adoptada de manera preventiva y en cumplimiento de los protocolos internacionales, marca un hito relevante en la evolución epidemiológica del país, al tratarse del primer caso detectado en producción avícola industrial, tras la presencia previa del virus en aves silvestres y de traspatio.

Activación inmediata de protocolos sanitarios

Tras la confirmación del caso, el SAG activó de forma inmediata las medidas de contención y erradicación establecidas, incluyendo la intervención del plantel afectado, el establecimiento de zonas de control sanitario y el refuerzo de la vigilancia epidemiológica a nivel nacional.

Asimismo, la autoridad sanitaria notificó oficialmente a los organismos internacionales competentes, en línea con los compromisos asumidos por Chile en materia de sanidad animal.

Impacto directo en el comercio internacional

La autosuspensión de certificaciones implica la detención temporal de las exportaciones de productos avícolas, afectando el acceso a mercados estratégicos para la industria chilena.

Esta decisión, aunque restrictiva, responde a la necesidad de resguardar la credibilidad sanitaria del país y facilitar futuras negociaciones para la reapertura de mercados bajo esquemas de regionalización o zonificación.

En ese sentido, el SAG informó que ya se encuentra trabajando con sus contrapartes internacionales para gestionar la reanudación progresiva de las exportaciones, priorizando acuerdos que permitan reconocer áreas libres de la enfermedad.

Garantía de abastecimiento y llamado a reforzar la bioseguridad

Pese a la situación, las autoridades aseguraron que el abastecimiento interno de productos avícolas se encuentra garantizado y reiteraron que el consumo de carne de ave y huevos no representa riesgo para la salud humana.

En paralelo, se ha intensificado el llamado a los productores a reforzar las medidas de bioseguridad, especialmente en lo que respecta a la prevención del contacto entre aves comerciales y fauna silvestre, principal vector de propagación del virus.

Un escenario que pone a prueba la resiliencia del sector

La detección del virus en un sistema de producción comercial representa un punto de inflexión para la avicultura chilena, al trasladar el impacto desde el ámbito sanitario hacia el plano productivo y comercial.

Este escenario refuerza la importancia de contar con estrategias integrales que combinen bioseguridad, vigilancia epidemiológica y gestión sanitaria internacional, en un contexto donde la influenza aviar continúa representando uno de los principales desafíos para la industria avícola global.

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