
El consumo per cápita de carne de cerdo en el Perú alcanzó los 11 kilogramos por persona al año, triplicando las cifras registradas hace poco más de una década y consolidando a esta proteína como una de las de mayor crecimiento en la dieta nacional.
Detrás de este avance sostenido se encuentra un trabajo articulado entre el sector público y privado, en el que la Asociación Peruana de Porcicultores (ASOPORCI) ha desempeñado un rol determinante en la promoción del consumo y la revalorización de la carne de cerdo a nivel nacional.
Una estrategia sostenida que transforma el consumo
Uno de los principales motores de este crecimiento ha sido la campaña “Come cerdo, come sano”, impulsada por ASOPORCI, la cual ha contribuido de manera directa a cambiar la percepción del consumidor peruano, posicionando la carne de cerdo como una alternativa nutritiva, segura y versátil.
A través de acciones de comunicación, activaciones gastronómicas y trabajo conjunto con distintos actores de la cadena, el gremio ha logrado acercar el producto al consumidor final, derribando mitos históricos y fomentando su inclusión en la dieta diaria.
Impacto en toda la cadena porcicultora
El incremento en el consumo no solo refleja un cambio en los hábitos alimenticios, sino que también tiene un impacto directo en el desarrollo del sector porcino nacional. Actualmente, esta actividad involucra a cientos de miles de productores en todo el país, consolidándose como un eje clave para la dinamización de la economía rural.
En este contexto, el trabajo de ASOPORCI ha sido fundamental no solo en el frente de la demanda, sino también en la articulación del sector, promoviendo estándares de calidad, sanidad y competitividad.
Proyección: un mercado con alto potencial de crecimiento
A pesar del avance alcanzado, el Perú aún se encuentra por debajo del promedio de consumo de carne de cerdo en la región, lo que abre una importante oportunidad de crecimiento hacia los próximos años.
En línea con ello, el sector viene trazando objetivos ambiciosos para seguir impulsando el consumo interno, donde iniciativas como las lideradas por ASOPORCI serán clave para sostener esta tendencia y consolidar al cerdo como una de las principales fuentes de proteína animal en el país.