Honduras sacrifica 32.000 gallinas tras confirmar primer caso de influenza aviar en una granja comercial

La industria avícola hondureña enfrenta un nuevo desafío sanitario tras la confirmación de un caso de influenza aviar en una granja comercial del departamento de Santa Bárbara, situación que obligó a las autoridades a sacrificar aproximadamente 32.000 gallinas como medida de contención para evitar la propagación del virus.

El Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó la detección de la enfermedad en una explotación ubicada en el municipio de San Pedro Zacapa, donde se activaron de inmediato los protocolos de emergencia establecidos para este tipo de eventos sanitarios. Además de la despoblación total de las aves, las autoridades ordenaron la cuarentena de la granja y el inicio de labores de limpieza, desinfección y vigilancia epidemiológica.

Según informó Rafael Rodríguez, director de SENASA, las acciones buscan contener el foco y evitar que la enfermedad se extienda hacia otras unidades productivas del país. Paralelamente, se realizan investigaciones para determinar el origen de la infección y descartar la existencia de nuevos casos en la zona.

El brote cobra especial relevancia debido a que se produce pocas semanas después de que Honduras reportara la presencia de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5N1 en aves silvestres. A inicios de junio, autoridades sanitarias confirmaron la detección del virus en ejemplares de zopilote negro (Coragyps atratus) hallados muertos en el departamento de Lempira, cerca de la frontera con El Salvador.

Posteriormente, los servicios veterinarios oficiales reportaron la muerte de cientos de aves silvestres en la región occidental del país, un hecho que incrementó las alertas dentro del sector avícola nacional. Hasta ese momento, Honduras mantenía su estatus libre de influenza aviar en aves comerciales y de traspatio.

Las autoridades hondureñas han señalado que el brote se encuentra bajo control y que el abastecimiento nacional de carne de pollo y huevo no se verá afectado. Asimismo, reiteraron que los productos avícolas continúan siendo seguros para el consumo cuando proceden de establecimientos autorizados y cumplen con las condiciones adecuadas de manejo e inocuidad.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas de América Latina. La circulación del virus H5N1 en diversos países del continente durante los últimos años ha demostrado la necesidad de mantener programas permanentes de vigilancia epidemiológica, control de accesos, monitoreo de fauna silvestre y capacitación del personal.

Para la avicultura regional, la situación registrada en Honduras constituye un nuevo recordatorio de que la amenaza de la influenza aviar continúa presente y que la detección temprana, junto con una respuesta rápida de los servicios sanitarios, sigue siendo una de las herramientas más eficaces para minimizar el impacto productivo y económico de la enfermedad.

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